“Fintech” en México y el camino hacia la Inclusión Financiera

Mi nombre es José Andrés Chávez. Hace un par de años, junto con Víctor Rico e Imran Arshad, cofundé Bayonet, una compañía enfocada en desarrollar herramientas de manejo de riesgo y autenticación, a través de métodos de inteligencia colaborativa.

He pertenecido al ecosistema “Fintech” desde hace algunos años, primero como parte del equipo de Conekta, y ahora como socio en Bayonet. Me gustaría compartir un poco de mis observaciones en torno a él, y sobre todo proponer algunas ideas de cómo puede crecer este ecosistema.

Hace ya algunos años que la combinación de Finanzas + Tecnología, o “Fintech”, ha adquirido gran relevancia en el mundo. Esta poderosa mancuerna ha brindado la oportunidad de lograr cosas que anteriormente nunca nos hubiéramos imaginado, y ha beneficiado de una manera importante a mucha gente.

El utilizar los avances tecnológicos para generar nuevas y más eficientes maneras de intercambiar, guardar, o multiplicar valor(es), ha logrado atraer gran atención de emprendedores, fondos de inversión, aceleradoras de negocios, y por supuesto de los bancos.

La principal meta a largo plazo, de este tipo de empresas, es incluir en en el sistema financiero a la mayoría de los ciudadanos que requieran hacer uso de él. Es ahí donde debemos medir el impacto del “Fintech”.

¿Pero ha logrado el Fintech inclusión financiera ? La respuesta sin duda no es un “No” rotundo; según la estadística, es un “Sí” a la mitad.

No tiene cuenta bancaria 56% de población en México
Fuente: Encuesta Nacional de Inclusión Financiera 2016

No creo que la estadística anterior sea el resultado de que las cosas se estén haciendo mal. Tengo confianza en este ecosistema, y no lo digo de manera romántica. Si bien, hay numerosas áreas de oportunidad, más bien el “Sí a la mitad” se deriva de la etapa temprana en la que se encuentra México en temas “Fintech”. A medida que las empresas que pertenecemos a este grupo vayamos madurando, colaborando, y entendiendo las necesidades del mercado, la estadística seguirá avanzando positivamente; siempre y cuando no se frene la innovación desde ningún sector, ni público, ni privado.

Antes de seguir, es importante expresar mi opinión acerca de lo que es “incluir” en el sistema financiero a la población. Una verdadera inclusión no sólo significa, por ejemplo, abrir múltiples sucursales bancarias en zonas rurales, o solamente ofrecer créditos a sectores desatendidos de la población. Es decir, no se trata de unos cuantos servicios, sino de toda una infraestructura que involucre en armonía a las diferentes compañías del sector. La Inclusión Financiera debe brindar métodos “buenos, bonitos y baratos” a la población mexicana para que pueda: (i) mantener seguro su dinero, (ii) intercambiarlo por bienes y servicios de manera sencilla, (iii) obtener acceso a créditos a tasas de interés convenientes y (iv) multiplicar el valor de su dinero a través del tiempo/invertirlo.

Diagrama de lo que en lo personal pienso que conlleva la Inclusión Financiera.

Diagrama de lo que en lo personal pienso que conlleva la Inclusión Financiera.

Voy a hacer hincapié en algo que es importante: Es prácticamente imposible que una sola compañía, o grupo pequeño de compañías, logren incluir en el sistema financiero a los millones de mexicanos que están fuera de él.

El diagrama anterior intenta evidenciar cómo un sistema financiero se compone de variados elementos, los cuales representan modelos de negocios prácticamente distintos entre si. Es decir, no sólo se trata de créditos, o de formas de enviar dinero, o de recibir pagos, o de la capacidad de abrir cuentas bancarias a bajo costo y sin complicaciones. Se trata de un cúmulo de factores que agrupados y combinados unos con otros sean capaces de crear productos y servicios accesibles a los diferentes estratos de la población. Por poner un ejemplo, PayTM en India ofrece un método de pago y cobranza alternativo al sistema bancario tradicional que permite ya sea a un vendedor ambulante, o a un negocio establecido, cobrar de manera eficiente y a un bajo costo.

Esto es un gran avance en términos de inclusión financiera, pero no se deben omitir los demás elementos del esquema, dado que esto es solamente una parte de la infraestructura necesaria.

Vendedor ambulante de especias en la India, cobrando a través de PayTM

Vendedor ambulante de especias en la India, cobrando a través de PayTM

El terreno Mexicano se encuentra convenientemente fértil para dar pasos agigantados en este ámbito. De hecho ya hay un sistema financiero alterno en pie. Parte del 56% mostrado en la gráfica anterior en realidad sí está dentro de éste de alguna manera. Un claro ejemplo son las famosas “tandas” o prácticas similares. En México las personas se las han ingeniado para crear sus propios productos y servicios financieros informales. Si se logra formalizar e impulsar esto a través de la creatividad y la tecnología, es posible llegar lejos en términos de inclusión.

Nuestro país posee distintos elementos que favorecen al desarrollo del “Fintech”:

1. Talento. Quizá en México no es tan fácil encontrar talento, sobre todo técnico, como en otros mercados más maduros como Estados Unidos, Canadá, partes de Europa o Japón; sin embargo, conforme más empresas mexicanas logremos casos de éxito, la inercia generará que los profesionales más destacados en el ramo, lejos de fugarse del país o trabajar para empresas extranjeras operando aquí, tengan mayores motivaciones para unirse a compañías o start-ups locales. Es muy interesante ver a personas emprendedoras mexicanas que antes vivían fuera, regresar a montar negocios en el país.

2. Capital disponible. A pesar de los numerosos retos, el acceso a capital no es un obstáculo cuando se trata de un buen equipo con una buena idea en busca de inversión. Aceleradoras, Fondos de Capital de Riesgo (locales y extranjeros), ejecutivos exitosos con dinero para invertir, o los famosos “Friends and Family” están buscando activamente dónde colocar su dinero en empresas de este tipo.

3. Tecnología. En muchos aspectos México es un país tecnológicamente avanzado. Por ejemplo, si tomamos en cuenta la penetración de banda ancha móvil (Datos Celulares), vemos un elevado ritmo de crecimiento anual de 23.6% (Fuente: Informe Trimestral del IFT). Es cierto que aún no alcanza los niveles internacionales de penetración de países como Colombia, Argentina y Chile, pero México por su diversidad y cantidad de habitantes presenta un mayor reto. Además, los esfuerzos en materia de reformas legales e iniciativas como la Red Compartida, seguramente contribuirán a que esta penetración tecnológica se acelere.

Cuando estuve en el poblado de Urique en medio de la Sierra de Chihuahua, me llamó la atención que Arnulfo Quimare, uno de los más legendarios ultra maratonistas de la tribu Rarámuri (o “Tarahumara”) usara su teléfono celular como una herramienta más en su día a día. Pero para que gente del poblado de Urique pudiera tener acceso a algunos de los servicios del diagrama anterior, necesitaría haber una o varias sucursales bancarias en la zona, cuando como bien dijo Andreas Antonopoulos en una plática sobre Bitcoin, un teléfono móvil es prácticamente todo lo que una persona necesita para tener acceso, no sólo a una “cuenta bancaria”, sino a todo un banco.

Arnulfo Quimare, uno de los más respetados ultra maratonistas (mencionado en el Best-Seller “Born to Run) utilizando su teléfono celular. Foto: https://www.instagram.com/p/lQykE6K8I-/?taken-by=hramosf

Arnulfo Quimare, uno de los más respetados ultra maratonistas (mencionado en el Best-Seller “Born to Run) utilizando su teléfono celular. Foto: https://www.instagram.com/p/lQykE6K8I-/?taken-by=hramosf

Un dato importante que menciona Andrés Fontao de Finnovista y Startup Bootcamp México: “México tiene el mayor número de start-ups en el sector ‘Fintech’ en Latinoamérica”. Esto debe ser suficiente para poner a los bancos en modo de alerta, y sobre todo en modo creativo.

Fintech Radar, elaborado por Finnovista.

Fintech Radar, elaborado por Finnovista.

Es aquí donde me gustaría mencionar precisamente a los bancos, quienes por ahora juegan un papel crucial en este ámbito. Es necesario que adopten políticas más abiertas y ágiles para entablar relaciones con las start-ups o empresas innovadorasHemos escuchado constantemente a los representantes de los bancos hablar en eventos sobre el gran interés que tienen en hacer colaboraciones, pero aún faltan casos de éxito que respalden las afirmaciones. En Bayonet, así como en otras empresas del ecosistema, hemos experimentado los procesos lentos y burocráticos que terminan matando las relaciones con la banca tradicional. Sería muy positivo para todos si las relaciones con los bancos y las grandes instituciones financieras pudieran ser más fáciles y ágiles. Los bancos no sólo necesitan un departamento de innovación, sino toda una cultura en torno a ella.

¿Qué papel tienen los reguladores? Uno muy importante: Otorgar certeza jurídica, asegurándose de no frenar la innovación. La “Ley Fintech”, que aún se encuentra en anteproyecto, tiene precisamente como objetivo incrementar la tasa de inclusión financiera en el país. En ella se perciben cosas interesantes, como por ejemplo el concepto de “Empresas Innovadoras”, cuyos modelos de negocio (impulsados por los avances tecnológicos) no es posible agrupar dentro del marco legal existente. Para esto, se propone otorgar autorizaciones temporales con el propósito de que puedan probar sus modelos de negocio innovadores (basados en tecnología) en actividades financieras actualmente reguladas por alguna ley del sistema financiero vigente. Esto es fundamental, pues el contar con un marco regulatorio flexible (“regulatory sandbox”) es lo que le ha permitido a otros mercados avanzar de manera ágil sin perjudicar los modelos de negocio, como ha sido el caso en Inglaterra o Kenia. Es necesario también, que las autoridades sigan contemplando las opiniones de quienes conocen el tema y lo viven. Como ha sido el caso para esta Ley, es imperativo seguir llevando a cabo mesas de trabajo en donde se dialogue abiertamente entre autoridades y “Empresas Innovadoras”, pues sólo así se pueden entender las necesidades y situaciones específicas que viven dichas empresas.

Así , pues, me gustaría convocar a todos los involucrados en el “Fintech” en el país, a enfocarnos, cada quien desde su sector, para crecer como ecosistema. Por el bien de todos: Que Bitcoin siga creciendo y madurando en México; que cada vez más compañías de préstamos continúen atendiendo a un sector de la población muchas veces no tomado en cuenta; que las plataformas de fondeo colectivo sigan creciendo y adquiriendo relevancia; que los procesadores de pago y servicios de transmisión de dinero continúen sofisticando sus sistemas, y reduciendo costos para que más empresas -de todos los tamaños- puedan procesar pagos de manera efectiva; que los nuevos bancos con modelos ágiles continúen creciendo; que se sigan creando servicios que ahorren tiempo y dinero a los Mexicanos, y finalmente, que todos los mencionados no tengan que gastar porcentajes de dos dígitos de su presupuesto para asegurarse de que las personas con las que entablan transacciones son quienes dicen ser, y si son fidedignas. En Bayonet nos comprometemos a trabajar para que esto último no sea un problema, desarrollando sistemas sólidos de autenticación y manejo de riesgo.

Si avanzamos juntos como ecosistema, cada miembro desde su encuadre, lograremos (cada vez de manera más acelerada) acercarnos a la meta fijada. Así pues, colaboremos y unámonos todos los #fintecheros: bancos, start-ups, reguladores, “bitcoineros”, fondos de inversión, aceleradoras y ciudadanos, a fin de llegar a donde queremos estar.

Twitter: @joseandreschl