El crecimiento de nuevas fuentes de información crediticia amplía la manera en la cual bancos, fintechs y otras instituciones financieras evalúan a sus clientes; el reto ahora es convertir esa cantidad mayor de datos en decisiones de crédito consistentes y útiles para la organización.
Ciudad de México, septiembre de 2026.- En México la evaluación crediticia se construyó alrededor de un conjunto acotado de información, como historial de pagos, nivel de endeudamiento, comportamiento previo frente a otros créditos y datos proporcionados directamente por el solicitante, como recibos de nómina o comprobantes de ingresos. Si bien ese modelo continúa como una referencia central para la industria financiera, las instituciones incorporan cada vez más variables que ayudan a entender la situación económica de una persona.
La Reserva Federal de Estados Unidos advierte que incorporar nuevas fuentes de información a la evaluación crediticia, como el saldo promedio de una cuenta, depósitos recurrentes, pagos de renta y servicios, además de información sobre ingresos y gastos, implica problemas de disponibilidad, calidad y formato de los datos. La institución también contempla datos no financieros relacionados con la huella digital de los consumidores, entre ellos información generada a partir del uso de aplicaciones móviles. Señala además que muchos modelos que utilizan datos alternativos no han sido evaluados a lo largo de un ciclo económico completo, durante el cual pueden cambiar las condiciones de empleo, los ingresos y los patrones de gasto de las personas, por lo que todavía existen interrogantes sobre su desempeño en periodos de desaceleración económica.
Por su parte, el Banco Mundial coincide en que los llamados ‘datos alternativos’ pueden complementar la información de las sociedades de información crediticia y mejorar la evaluación de personas con expedientes limitados, pero añade que su uso también depende de factores como la infraestructura digital y la protección de datos.
Santiago Etchegoyen, cofundador y CTO de uFlow, empresa de tecnología para la automatización del crédito, destacó que durante mucho tiempo el desafío fue conseguir información suficiente para evaluar un crédito. Hoy las instituciones tienen acceso a más datos y fuentes y necesitan definir cuáles aportan realmente a sus políticas de riesgo. “Una nueva variable tiene sentido cuando ayuda a tomar una mejor decisión. Tener más información disponible no significa que toda tenga el mismo valor al momento de evaluar un crédito”, dijo.
Este riesgo que advierten el Banco Mundial y la Reserva Federal de EUA también debe reflejarse en las políticas de crédito propias de las instituciones. “Las condiciones con las que se evalúa a un cliente no permanecen iguales. Si cambian sus ingresos, su comportamiento financiero o el entorno económico, las instituciones necesitan revisar si las variables y criterios que utilizan siguen representando adecuadamente el riesgo que están evaluando”, agregó.
Las instituciones financieras pueden utilizar información proveniente de un buró de crédito, movimientos financieros o proveedores externos y establecer reglas que permitan combinar estas fuentes, probar escenarios y modificar los criterios conforme cambia el comportamiento de los clientes o las condiciones del mercado.
“El historial crediticio sigue siendo una referencia importante y ahora puede complementarse con información que antes no estaba disponible. El punto está en saber qué aporta cada dato a la evaluación y tener la posibilidad de ajustar los criterios cuando sea necesario”, concluyó Etchegoyen.
Acerca de uFlow
uFlow es una compañía de tecnología aplicada a la automatización del crédito que provee el motor de decisiones de última generación líder en Latam. Diseñada para escalar y aportar absoluta trazabilidad a los procesos de evaluación crediticia bajo los más estrictos estándares de gobernanza, la plataforma permite conectar múltiples fuentes de datos, integrarse con cualquier core financiero e implementar modelos de inteligencia artificial para una gestión de riesgo ágil y segura.
Fundada en 2020, uFlow procesa millones de decisiones críticas para instituciones líderes en Colombia, México, Argentina, Uruguay, Chile, Perú y Panamá, respaldando las operaciones de jugadores de la talla de RappiCard, Lulo Bank y RappiPay. Su tecnología otorga a las áreas de riesgo y negocio la autonomía operativa necesaria para responder en milisegundos, garantizando el cumplimiento normativo y la máxima seguridad en cada evaluación.
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